
nombre os suena de algo, pero soy una de las cuatro viajeras que hemos
estado en Sicilia del 17 al 31 de mayo y vuestra referencia es M. S..
Cuando comenzábamos a pensar en el viaje tuvimos la suerte de que nos
recomendaran vuestra agencia y gracias a vosotros hemos podido conocer y
disfrutar de Sicilia de una forma especial. El único problema es que
hemos dejado un montón de lugares por visitar porque nos faltaba el
tiempo, pero hemos comido el Pane Cunzato del vecchio forno de Scopello,
un momento mágico del viaje; hemos subido al Etna con Carmelo que
conoce y ama la naturaleza y sabe transmitir sus sentimientos.
sus parajes; y la Madonie con sus Petralia Soprana y Petralia Sottana; y
los pueblos de Monterosso Almo y Giarratana, y las playas de Eraclea
Minoa y la maravillosa Scala degli Turchi; y llegamos a Sant´Angelo y nos homenajearon en la panadería con sus dulces de almendra y
el pan caliente con orégano y aceite. La preparación del queso por la
mañana y más momentos mágicos; además allí encontramos a Pierfilippo, sus conversaciones y la pasta siciliana, que nos preparaba para
cenar en su bar de la plaza del pueblo, con hierbas del campo.
vuestra agencia, bueno sin vosotros, Boris y Giovanni, porque nos
hablaban de vosotros como de viejos amigos.
fueron encantadores y muy simpáticos y nos dieron un desayuno que
vaticinaba los colores, los sabores y los aromas que nos esperaban por
toda la isla.
![]() |
| berenjenas |
su casa y el campo que la rodea son maravillosos pero lo mejor es ella
con su hospitalidad, su alegría y su ayuda. De verdad ha sido un placer
conocerla y nos dio mucha pena cuando nos fuimos al agroturismo de F.
y C. entre Ragusa y Santa Croce Camerina,
pero también encontramos un lugar magnífico, con sus campos de olivos,
sus vacas de raza ragusana, el mar cercano y la luna llena en el jardín,
cuando llegábamos al anochecer. F. es muy buen anfitrión. Nos
recomendó para cenar un sitio que en realidad era una granja de búfalas,
pero no supimos apreciar debidamente la mozzarella que nos pusieron,
sobre todo porque era mucha cantidad para nosotras, pero la cena en
aquel lugar fue una parada especial del viaje.
y ya os he contado un poco de todos nuestros descubrimientos; nuestro
alojamiento fue en una casa especial de una señora siciliana amable y
sencilla, nos facilitó lo que necesitamos y nos presentó a sus amigas.
Ese pueblo, sus gentes y sus alrededores merecen al menos una semana
para disfrutar. Lo recomiendo.
![]() |
| particular griego |
Las habitaciones son fenomenales y los jardines también, pero nos
atendía un empleado no muy simpático; nosotras tampoco le caímos muy
bien, quizá porque llegamos muy cansadas aquel día.
zona excepcional. Recuerdo sobre todo la carreterita desde Marsala a
Trapani, por la costa, con las salinas, llena de luz y placidez y además
la zona del norte: San Vito lo Capo, la reserva lo Zingaro y
Castelmmare del Golfo.
agosto, quería volver porque necesitaba refrescar mis recuerdos y no me
han defraudado: las iglesias normandas de Palermo, ahora he
descubierto que deben el maravilloso color de sus cúpulas a un error del
arquitecto que las restauró a principios de siglo; la capilla Palatina,
las calles palermitanas y los mercados. Monreale y su Duomo único y
maravilloso; estuve en una representación de Aida en el teatro de
Taormina, en el mercado de Catania del que recordaba el pescado. Las
grandiosas columnas griegas incrustadas en los muros de la catedral de
Siracusa, Noto, el culmen del barroco siciliano. La magnificencia y la
placidez del templo de Segesta y el paseo por Selinunte. En Agrigento
busqué los troncos de los viejos olivos en los que me fotografié hace
tantos años. Ellos no han cambiado.
clima maravilloso. Algún día hubo tormenta, pero sirvió para aumentar el
espectacular perfil de esos pueblos maravillosos colocados en lo alto
de los montes, como Ragusa y Modica, otros grandes descubrimientos de
este viaje.
todos los rincones; del maravilloso vino, de las pizzas, de la pasta,
del pescado, de la fruta y de la granita. Mi preferida siempre la de
mandorla y, la amarga mucho mejor. Los olivos, los árboles del pistacho,
las naranjas sanguinas, los morales y tantos árboles y tantas flores.
nos hemos perdido muchas veces, pero siempre volvíamos a encontrar el
camino porque hemos contado con la ayuda y la simpatía de los
sicilianos que son lo mejor de Sicilia. Tenía que hacer un esfuerzo para
pensar que estaba ¿en el extranjero? Siempre me he encontrado como en
mi casa.
Llevaré la guía de Miguel Reyero y contaré con vosotros. Me gustaría
quedarme más de 15 días en un solo lugar para vivir más despacio todo lo
que la isla ofrece, quizá elija Trapani porque me he quedado con ganas
de pasear por la parte antigua, de sentarme en un restaurante o en una
de sus maravillosas pastelerías; también quiero conocer las islas y
todos los sitios que ahora no hemos tenido tiempo para ver.
Herminda







