
(Articulo escrito por M.C.M.). Buenos día, Boris y Giovanni! Tan solo comentaros que el viaje fue genial. Los alojamientos de primera. Destacaría la amabilidad y predisposición de Paolo y Santina del B&B Baglio Donna Santa en Dattilo
El tiempo nos acompañó todo el viaje y el coche no nos dio ningún
problema. Al final fui desde Monreale a Palermo en coche. Toda una
aventura. Pero valió la pena. (Fue un examen y salí con sobresaliente.)
Creo que me he acostumbrado a la conducción por Sicilia. No me atrevo a
ir a Barcelona en coche y no dudaría en volver a Palermo. Cuando le
pillas el truco….
Visitamos un montón de lugares: Tràpani, Erice (subimos con el
funicular), San Vito Lo Capo, Scopello (no me pareció tan pintoresco..).
Marsala, Mothia (con sus molinos, salinas y puesta de sol), Segesta, La
Escala del Turco (impresionante), Selinunte, El Valle de los Templos (piedras y más piedras, pero muy bien conservadas)
La parte que más me gustó fue la de Ragusa y Mòdica. El barroco
siciliano, sus iglesias y fachadas: una maravilla. Encontrar Ragusa Ibla
fue toda una aventura. A final logramos aparcar en un parking debajo
mismo del B&B y gratuito. Todo un lujo podernos alojar en el palacio
barroco Al Sakali y recorrer sus calles y plazoletas. Las cenas en la trattoria “La Bettola” fueron un acierto. Calidad y precio.
En Mòdica comimos muy bien en l’Osteria El Sapori Perduti. Comida local
(recomendable al cien por cien) y compramos chocolate en el
establecimiento más antiguo.
De camino hacia Santa Venerina, nos desviamos a Siracusa. La isla de
Ortigia una preciosidad. Con una barquita rodeamos la isla y pudimos
observar unas cuevas maravillosas. Comimos en el mercado de Siracusa una
ensalada de pulpo, fritura de pescado y el cannolo siracusano (debo decir que a los sicilianos les encanta el dulce y que cada parte tiene su propio cannolo..).
La casa de Pippinitto, una gozada de estancia. Unos desayunos
superabundantes. La noche del viernes al sábado día 10 llovió toda la
noche y a la mañana siguiente el tiempo empeoró (una gran ventisca
arrancó de cuajo algunos arboles de la hacienda, provocando una gran
preocupación a Cesare). A medio dia el tiempo calmó y sólo pudimos
llegar hasta el refugio de Sapienza. El funicular no funcionaba a causa
del viento. Por la tarde nos dirigimos a Taormina. Visitamos el teatro y
recorrimos la calle principal (muy turística con tiendas preciosas).
El día 11 de vuelta a Barcelona.
Me he quedado con las ganas de volver y visitar la zona norte desde Messina hasta Palermo.
¡NOS HA GUSTADO MUCHÍSIMO!
Pienso recomendar vuestra agencia a cualquiera que quiera visitar esta hermosa isla.
Un abrazo muy fuerte y hasta la próxima.
C.M.





