Diario de viaje escrito por Esperanza, Montse, Olivia y Pura
La agencia de viajes Trinakria Tours nos buscó los mejores alojamientos posibles, eran casas con mucho encanto, sicilianas, restauradas y atendidas por sus propietarios que han sido atentos y encantadores, ayudándonos, con buena información y su atención personalizada.
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| El solicito F., el propietario del b&b de Agrigento, nos recomienda la mejor |
Desde allí nos resultó muy interesante la excursión a los «vulcanelli» curioso fenómeno asociado al vulcanismo, donde hierve el agua y forma pequeños conos en el terreno arcilloso. El espectáculo del campo siciliano es maravilloso, con las montañas dibujadas en varias hileras y ahora, especialmente en primavera, muy verde, lleno de flores.

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| Ragusa Ibla desde nuestra ventana |
Desde allí visitamos los pueblecitos costeros, donde parece que el tiempo se ha detenido -y también el estrés- y en uno de ellos comimos una buena pizza con sardinas, típica siciliana. También nos acercamos a la mítica Siracusa, de imprescindible visita si gusta la historia.
Nos dirigimos después a Ragalna, un pueblo cercano al Etna. Desde allí, con Salvatore y su hijo Javier de Marletta Trekking, subimos al volcán. Impresionante, vimos las fumarolas, nos acercamos a varios cráteres y pisamos nieve, encima del negro profundo de las últimas coladas de lava. Recomendable no perdérselo.


Si la catedral de Monreale cumplió nuestras expectativas, imprescindible su visita, también Erice y Segesta estuvieron a la altura de lo que esperábamos, pero no pasó lo mismo con Palermo. La capital siciliana nos decepcionó, tan grande con tantos monumentos e historia pero tan descuidada. ¡Una lástima!
Y aquí finalizó nuestro periplo siciliano, superamos la prueba de la conducción, difícil en una isla donde los conductores ignoran el código de circulación por sistema, nos sobrepusimos a los contratiempos, gracias al auxilio de Boris y Giovanni de Trinakria Tours, y nos llevamos un grato recuerdo de la isla y de sus hospitalarias gentes y un gran deseo de poder volver pronto a visitarla y recorrerla de nuevo.
Esperanza, Montse, Olivia y Pura – Abril 2011







